El talento en cuatro generaciones: fortalezas y debilidades

May 7, 2018 Jorge Poyatos

 

En Cornerstone OnDemand a menudo hablamos del valor de la diversidad, un valioso atributo en manos de las empresas. Hemos hablado de cómo crea innovación, derriba barreras al progreso de las organizaciones, y de cómo crea engagement. Este es un discurso que a menudo oímos repetir en el panorama español e internacional, pero muy a menudo se deja de lado una dimensión muy importante: la edad.

 

La diversidad intergeneracional significa que las empresas no discriminen por razón de edad en ningún nivel de responsabilidad, y aquí queremos destacar lo que esto significa en el escalón del liderazgo. ¿Cómo son las generaciones en ese rol? El primer estudio en España sobre el liderazgo intergeneracional en las organizaciones elaborado por el Observatorio Generación & Talento lleva a cabo un minucioso análisis de las características de cada una en el entorno de trabajo.

 

Hoy en día hay cuatro generaciones ocupando posiciones de responsabilidad en el mercado laboral. Estas son la “Generación T”, nacidos antes de 1995, la Generación de los “Baby Boomers”, nacidos entre 1956 y 1970, la Generación X, que nace entre 1971 y 1981, y la Generación Y, del 1982 al 1992. Esta última a menudo se identifica con los conocidos como “millennials”, aunque las perspectivas difieren.

 

LA GENERACIÓN T (“TRADICIONALISTA”)

 

Entre las fuerzas de estas personas destaca su experiencia, tanto en el ámbito más técnico del trabajo como el know-how tácito. Gracias a la férrea disciplina que caracteriza a los miembros de esta generación, serán ideales no solo para inspirar y gestionar a los trabajadores desde una posición de liderazgo, sino para realizar labor de coaching o mentoring frente a miembros más nuevos. Junto a su ya establecido estatus por razón de antigüedad, los “Generación T” son la imagen de la continuidad de la empresa. Su único problema es lo que se percibe como un apego excesivo a los convencionalismos.

 

LA GENERACIÓN “BABY BOOMER”

 

Los Baby Boomers destacan por su rigurosidad, su compromiso con los resultados y su gran preparación. Aunque a veces caigan en patrones demasiado rígidos, son conocidos y respetados por su madurez profesional, su impecable red de contactos, y su dedicación a su trabajo. Ésta es también la generación que abre la puerta a las primeras mujeres en posición de liderazgo.

 

LA GENERACIÓN X

 

Esta generación, calificada a menudo como “puente” entre los más mayores y los más jóvenes, es la primera en reconocer el valor del trabajo en equipo, y fomentar la colaboración para la consecución de los objetivos de la empresa. Su característica de “hermano mediano” o “bisagra entre generaciones” les hace conciliadores y dialogantes, pero cierta falta de identidad generacional definida puede conllevar una falta de compromiso con su organización.

 

LA GENERACIÓN Y (“MILLENNIALS”)

 

Los méritos y problemas de los millennials han sido objeto de mucho debate en el mundo laboral. Aunque esta generación cuenta con versatilidad, autoconfianza, flexibilidad, y unas habilidades digitales sin precedente, carece de capacidad para liderar equipos, en especial intergeneracionales, y de visión estratégica a largo plazo. Gran parte de sus “defectos”, sin embargo, se debe al relativamente poco tiempo que las personas de esta generación llevan en el mercado laboral. La solución radica en que las anteriores y más experimentadas generaciones guíen y ayuden a las últimas de modo que potencien sus habilidades y limen sus carencias.

 

En definitiva, destaca la necesidad de que las empresas cuenten con personal de todas las generaciones, para poder aprovechar las distintas ventajas y capacidades que ofrece cada una. Y de esto trata la gestión del talento: de saber diseñar, mantener y motivar a un equipo cuya combinación de habilidades, actitudes y experiencia redunden en beneficio tanto para la propia organización como para los empleados.

 

Sobre el Autor

Jorge Poyatos

Since joining Cornerstone, Jorge has been supporting organisations and HR professionals in their digital transformation, driving change and leading clients to a successful digital journey.  "The world as we have created it is a process of our thinking. It cannot be changed without changing our thinking."

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